lunes, 12 de octubre de 2009

ACCION FINALISTA

La acción humana es el ejercicio de la actividad finalista.
La finalidad o actividad finalista se basa en que le hombre, sobre la base de su conocimiento causal puede prever en determina escala las consecuencias posibles en una actividad, proponerse objetivos de distinta indole y dirigir su actividad según un plan tendiente a la obtención de esos objetivos.
-La finalidad es evidente- la causalidad es ciega-
Según la Teoría Finalista la Acción se divide en:
Fase Interna:
a) Objetivo que se pretende alcanzar
b) Los medios que se emplean para su realización.
c) Las posibles consecuencias concomitantes o secundarias que se vinculan con el empleo de los medios, que pueden ser relevantes o irrelevantes para el derecho penal.
Fase Externa:
a) Es la puesta en marcha, la ejecución de los medios para cristalizar el objetivo principal.
b) El resultado previsto y el o los resultados concomitantes.
c)nexo causal.
NOTA: La consideración de estos efectos puede hacer que el autor vuelva a planear la realización del fin y rechace algunos de los medio seleccionados para su realización.

lunes, 21 de septiembre de 2009

BIBLIOGRAFIAS


FUNCIONALISMO


El funcionalismo es una corriente teórica surgida en Inglaterra en los años 1930 en las ciencias sociales, especialmente en sociología y también de antropología social. La teoría está asociada a Émile Durkheim y, más recientemente, a Talcott Parsons además de a otros autores como Herbert Spencer y Robert Merton. El funcionalismo se caracteriza por un enfoque empirista que preconiza las ventajas del trabajo de campo. En este sentido, los teóricos funcionalistas identifican en sus textos comunicación con comunicación de masas porque esa es la realidad de la sociedad moderna. Hasta el siglo XIX, la mayoría de las labores se realizaban en un gabinete, mediante relatos sesgados de viajeros.
El funcionalismo abrió el camino de la antropología científica, desarrollándose luego con gran éxito en Estados Unidos. La corriente funcionalista es la escuela más extendida; se ha llegado a naturalizar y se estudia como el paradigma de las ciencias de la comunicación. Esta circunstancia se ha entendido como lógica porque es la perspectiva que mejor se identifica con la dinámica y los intereses del sistema audiovisual. La teoría funcionalista, a diferencia de lo que opinaba la Teoría de usos y gratificaciones considera a la sociedad como una totalidad marcada por el equilibrio, y en la que los medios de comunicación tienen una gran importancia dentro de la estabilidad social.
Las sociedades disponen de mecanismos propios capaces de regular los conflictos y las irregularidades; así, las normas que determinan el código de conducta de los individuos variarán en función de los medios existentes y esto es lo que rige el equilibrio social. Por tanto podríamos entender la sociedad como un "organismo", un sistema articulado e interrelacionado. Una totalidad constituida por partes discretas. A la vez, cada una de estas partes tiene una función de integración y mantenimiento del propio sistema.El pionero iniciador de la tendencia funcionalista en Latinoamérica fue Gustavo Mendoza, quien adquirió sus conocimientos en el instituto humano-tecnológico Humboldt.La teoría funcionalista se basa en la teoría de sistemas. Establece que la sociedad se organiza como un sistema social que debe resolver cuatro imperativos fundamentales para subsistir:adaptación al ambiente, conservación del modelo y control de tensiones, persecución de la finalidad, integración mediante las diferentes clases sociales.

MODELO LOGICO MATEMATICO


Esta posición teórica se basa en postulados finalistas, a través de los cuales propone la introducción de un modelo de análisis de los tipos penales, en tal virtud se redimensionan los presupuesto y elementos fundamentales del tipo penal, precisando su contenido y ordenándolos de una mejor manera para facilitar su análisis.

Los principales exponentes son: Elpidio Ramírez y Olga Islas.

Sus mayores aportes se plantean dentro de la estructura general del tipo penal, entendido como "una figura elaborada por el legislador, descriptiva de una Clase de eventos antisociales, con un contenido necesario y suficiente para garantizar la protección de una o más bienes jurídicos", contenido reductible, por medio del análisis, a unidades lógico jurídicas denominadas elementos.

Estos elementos, cuya propiedad genérica consiste en la función de garantía de uno o más bienes jurídicos poseen, además, propiedades muy particulares que permiten organizarlos en grupos a los que se les puede llamar subconjuntos del tipo legal. Tales subconjuntos hacen factible una definición estructural de los tipos.
Estructuralmente, un tipo penal es definido por esta postura teórica a partir de los siguientes elementos:

N= Deber jurídico legal
B= Bien jurídico
A= Sujeto activo
A1= Voluntabilidad
A2= Imputabilidad
A3= Calidad de garante
A4= Calidad especifica
A5= Pluralidad especifica
P= Sujeto pasivo
P1= Calidad especifica
P2= Pluralidad especifica
M= Objeto material
J1= Voluntad dolosa.

TEORIA DEL DELITO:

J2=Voluntad culposa
I1=Actividad
I2=Inactividad
R=Resultado material
E=Medios
G=Referencias temporales
S=Referencias espaciales
F=Referencias de ocasión
W1=Lesión del bien jurídico
W2=Puesta en peligro del bien jurídico
V=Violación del deber jurídico penal.

LA ESTRUCTURA GENERAL DE LOS TIPOS PENALES SERIA:

T= NB(A1+A2+A3+A4+A5)(P1+P2)M (J1+J2)(I1+I2)R(E+G+S+F) W1=W2) V * 1

FINALISMO


La corriente finalista surge de la concepción de los elementos que maneja la corriente causalista, claro está que con enfoques completamente distintos. “La teoría finalista de la acción surgió para superar la teoría causal de la acción, dominante en la ciencia alemana penal desde principios de siglo.”

El jurista Hans Welzel dio origen a la teoría de la acción finalista que plantea una sistematización jurídico penal diferente a la ya conocida teoría causalista, en general Welzel acepta que el delito parte de la acción, que es una conducta voluntaria, pero ésta misma tiene una “finalidad”, es decir persigue un fin.
Welzel basa su teoría no solamente en lo que respecta a los elementos integradores del delito, sino también en el derecho penal. “La misión del derecho penal consiste en la protección de los valores elementales de conciencia, de carácter etico-social, y sólo por inducción la protección de los bienes jurídico-particulares”.

La teoría finalista afirma que el legislador al crear tipos penales debe estar sujeto a las estructuras permanentes de la teoría del delito y no violentar las estructuras para evitar caer en contradicciones. De tal modo que el legislador debe partir de los conceptos de acción, antijuricidad y culpabilidad, como estructuras fundamentales, que servirán para preservar los derechos fundamentales del hombre, es decir que su actividad creadora no debe ser autónoma, si no sujetarse a los principios de la teoría del delito.
Otro punto a considerarse es que para la teoría finalista de la acción, es que la culpabilidad debe ser con base en consideraciones política criminal, el apoyo legal de la pena y así mismo el límite de la pena con una garantía al individuo, ya que es una culpabilidad, que va más, con la personalidad del autor que a la consecuencia referida al hecho delictuoso, en este sentido la pena va a imponerse en consideraciones más bien de peligrosidad, que de estricta culpabilidad.

CAUSALISMO

El sistema jurídico penal causalista tiene sus orígenes en Franz Von Listz el cual se concibe la “acción” como el fenómeno causal natural en el delito. Listz recoge ideas de las Escuelas Clásicas y Positivista; se avoca al estudio del Código Penal Alemán de 1871, a partir de la definición del mismo Código para el delito que es la acción sancionada por las leyes penales; realiza un estudio sistemático del derecho penal y del delito, partiendo de una base naturalística, causalista, que es el acto o acción humana.
Los juristas que se agrupan en torno del sistema causalista, aceptan que el primer elemento del delito lo constituye una acción u omisión causal, que se concreta en un movimiento, o ausencia de movimiento, corporal voluntario; que el examen del proceso psicológico que determinó esa acción u omisión, es decir, del dolo o la culpa, no pertenecen al estudio de la fase objetiva del delito, sino a la subjetiva, o sea de la culpabilidad.
Para el causalismo, pertenece a la fase objetiva de la mecánica delictiva, la acción y la omisión, la tipicidad y la antijuricidad; a la fase subjetiva, corresponde la culpabilidad (el dolo la culpa), y para algunos la preterintencionalidad.